Calidad específica: un método voluntario de diferenciación de un producto

La calidad de los alimentos es un concepto vasto que está relacionado con las necesidades y las expectativas de los consumidores y que puede ser de diferentes tipos y de carácter objetivo o subjetivo; por ejemplo, la inocuidad alimentaria, la calidad nutricional, la calidad relacionada con la conservación del medio ambiente, la cultura y la religión, la calidad vinculada al origen y las tradiciones locales, la calidad ética y social, la calidad vinculada al bienestar animal o a la ausencia de sustancias alérgenas.

Una forma útil de clasificar los diferentes tipos de calidad consiste en considerar la calidad genérica y la calidad específica:

  • La calidad genérica corresponde a la calidad mínima estándar que debe tener un producto para que pueda comercializarse. Por lo tanto, tiene carácter normativo. Los gobiernos deben garantizar la inocuidad, la salud y la información de los consumidores, como parte de su responsabilidad de protección del interés general.
  • La calidad específica es una dimensión complementaria de la calidad y se distingue de la calidad genérica por el hecho de que es de carácter voluntario y porque añade valor. Un producto de calidad específica posee características que pueden estar relacionadas con su composición, los métodos de producción o su comercialización, lo que permite diferenciar el producto. Dichas características corresponden, a menudo, a las cada vez mayores expectativas sociales, como la conservación del medio ambiente, la mayor equidad de los intercambios, la valorización del patrimonio, la relación con el origen, etc.